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Escrito por Julie Stav
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Lograr un préstamo para la universidad es un proceso largo y complicado. Ahora bien, es bastante tangible si empiezas desde temprano, incluso antes de que tu hijo sea aceptado en el centro educativo donde aspira matricularse. Las solicitudes de préstamos estudiantiles se hacen, por lo general en una época del año específica. Mientas más temprano envíes el formulario, mejores posibilidades tendrás para obtener uno.
La ventaja de algunos de estos préstamos es que no acumulan intereses mientras el estudiante está asistiendo a la universidad, y tampoco tienen que pagarse hasta seis meses después de que se gradúe.
Al solicitar crédito para estudiar debes tener cuidado, ya que no todos los préstamos son iguales. Hay otros que sí acumulan altos intereses durante los años de estudio.
Entre los préstamos educativos más populares se destacan:
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Perkins: Para los estudiantes más necesitados y con bajos recursos.
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Stafford: Este es subsidiado del gobierno de Estados Unidos; con este préstamo los intereses quedan cubiertos mientras el alumno estudia.
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Préstamos Directos No Subsidiados: Estos préstamos ayudan a la familia a cubrir los gastos educativos de sus hijos. Son los más costosos, pero una alternativa para los que no califiquen para recibir créditos del Perkins o el Stafford.
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